
En medio del Día de la Madre, la familia de Juan Martínez Torres vivió una jornada marcada por el dolor tras la muerte del vigilante, quien falleció luego de permanecer cinco días en UCI tras ser atropellado en la urbanización El Golf. Durante el velorio, sus seres queridos recordaron cómo era en vida y lamentaron profundamente su partida.
Su hermana lo describió como un hombre alegre, bailarín, artesano y muy querido por todos los que lo conocían. Entre lágrimas, aseguró que la familia se encuentra completamente destrozada por lo ocurrido. “Era una buena persona… no hay consuelo”, expresó mientras acompañaba el velorio realizado en Trujillo.
Los familiares también cuestionaron que, pese a la gravedad del caso, no sienten avances claros en las investigaciones ni el respaldo esperado por parte de las autoridades. Además, reiteraron su indignación luego de conocerse que Maricsa Polet Alfaro Cerna, quien conducía la camioneta involucrada, dio positivo al dosaje etílico tras el accidente.
Durante el sepelio, una sobrina de Juan Martínez dejó en claro que la familia no está enfocada en una posible reparación económica, sino en que se haga justicia. “La vida no tiene precio”, afirmó al exigir que la conductora sea enviada a prisión por la muerte del vigilante. Sus restos serán enterrados este lunes en Trujillo.


