
La elección de la primera Mesa Directiva del Senado para el periodo 2026-2027 desencadenó una fuerte controversia interna en Juntos por el Perú, tras decidir la suspensión de la senadora Silvana Robles. El conflicto se originó luego de que la legisladora omitiera el acuerdo adoptado por las bancadas del bloque opositor, el cual consistía en exhibir públicamente el contenido de sus cédulas de votación para evitar sorpresas y garantizar la transparencia durante la crucial sesión donde se impuso el fujimorista Miguel Torres.
El dirigente y vocero de la agrupación, Roberto Sánchez, informó que Robles quedó inmediatamente suspendida de sus derechos parlamentarios dentro de la bancada mientras se realiza una investigación sumaria por su conducta. Sánchez calificó el hecho como una transgresión al acuerdo colectivo y advirtió que, de verificarse la falta mediante el debido proceso y el reglamento interno, corresponderá la expulsión definitiva de la senadora, quien por su parte justificó su decisión de mantener en reserva su elección.
A través de un pronunciamiento oficial titulado «Por la transparencia de las decisiones de nuestros representantes en el Congreso de la República», Juntos por el Perú aclaró que Silvana Robles no es militante del partido y únicamente forma parte de los aliados de la bancada. El documento califica su opacidad como una falta grave a los principios de honestidad y lealtad que vulnera el deber de rendición de cuentas, por lo que exigieron la suspensión total de sus derechos, incluyendo su participación en deliberaciones y decisiones colectivas, mientras dure el proceso disciplinario para recabar su descargo. Asimismo, reiteraron la solicitud de expulsión en caso de confirmarse esta «acción de deslealtad y traición», cerrando el comunicado con consignas políticas que exigen justicia y la libertad de Pedro Castillo.


