
El caso del extranjero intervenido en una iglesia evangélica del jirón Almagro, en Trujillo, dio un giro inesperado. César Pedroza, acusado inicialmente de extorsionar a su expareja a cambio de S/ 20 000, fue liberado tras descubrirse que la denuncia habría sido fabricada como una presunta venganza de la joven que lo denunció. La intervención policial, realizada el último miércoles, llamó la atención debido a que ocurrió en pleno culto religioso y fue interrumpida por un intento de “exorcismo” contra uno de los agentes.
Según la versión policial, fue la propia denunciante quien indicó que el dinero debía ser entregado en la mencionada iglesia, lo que motivó el operativo. Sin embargo, durante las diligencias posteriores, se detectaron inconsistencias: el número telefónico desde donde se enviaron las amenazas figuraba a nombre del padre de la denunciante. Este hecho levantó sospechas sobre un posible armado de la denuncia.
La intervención se tornó más caótica cuando una mujer identificada como la actual pareja de Pedroza intentó retener y “exorcizar” a un policía dentro del templo, por lo que también fue detenida inicialmente por resistencia a la autoridad. Ambos quedaron en libertad luego de que los agentes advirtieran las inconsistencias que desmontaban la versión presentada por la supuesta agraviada.
Fuentes vinculadas al caso señalaron que la denunciante tendría hasta cuatro acusaciones previas contra otros exparejas, lo que reforzó la hipótesis de una denuncia falsa. La PNP continúa evaluando el caso para determinar si corresponde abrir investigación por presunta simulación de delito o denuncia calumniosa.


