
Lionel Messi sigue siendo el nombre que define una de las conquistas más recordadas del fútbol, en la primera Copa del Mundo con un anfitrión árabe. Han pasado tres años de lo que representó la consagración definitiva del capitán argentino, quien lideró a su selección a lo largo de siete partidos decisivos, dejando huella en cada instancia del torneo disputado en Doha.
El camino comenzó con el inesperado tropiezo ante Arabia Saudita, donde Messi anotó de penal, y continuó con actuaciones clave frente a México y Polonia, partidos en los que asumió el control del equipo para encaminar la clasificación. En octavos de final, fue determinante ante Australia, marcando un gol y guiando a Argentina hacia los cuartos, donde volvió a ser figura frente a Países Bajos en un duelo tenso que se resolvió desde los penales.
En semifinales, Messi firmó una actuación magistral ante Croacia, con un gol y una asistencia que encaminaron a Argentina a la final. El cierre fue inolvidable: ante Francia, el capitán marcó dos goles, sostuvo al equipo en el tiempo suplementario y lideró la definición por penales que consagró a la Albiceleste campeona del mundo tras 36 años de espera.
A pesar de los años, Qatar 2022 permanece como el Mundial de Messi, no solo por el título, sino por la manera en que lo construyó partido a partido. Fue el torneo en el que cargó con la historia, respondió en cada escenario y selló su legado como uno de los futbolistas más determinantes de todos los tiempos. Ahora queda por verse qué podrá lograr el astro argentino y a su selección el próximo año, con destino a México, Estados Unidos y Canadá.


