
El ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno Huamaní, enfrenta cuestionamientos por un presunto favorecimiento a Aruntani, empresa de la que fue gerente general entre 2019 y 2022. El funcionario autorizó la transferencia de S/ 6,6 millones a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) para financiar estudios de cierre de Florencia-Tucari, mina vinculada a su antigua compañía en Moquegua.

Aruntani acumula antecedentes de incumplimientos ambientales y multas del OEFA superiores a S/ 128 millones, según reportes periodísticos. Sus operaciones fueron vinculadas con la contaminación del río Coralaque. En 2019, el Minem declaró incumplido su plan de cierre y ejecutó garantías por más de US$ 8,7 millones.
La controversia aumenta porque Shinno defendió la posición de Aruntani ante el Tribunal Constitucional en 2025. Ahora, como ministro, firmó la transferencia para estudios de una remediación ambiental cuyo costo total se estima en más de S/ 1.114 millones. El Tribunal Constitucional precisó que el Estado puede reclamar a la minera los costos adicionales derivados de su incumplimiento.

El caso también alcanza a Arasi, otra operación vinculada al mismo grupo empresarial en Puno, donde el Minem y la ANIN impulsan trabajos de remediación. La viceministra Mayra Figueroa defendió la legalidad de la transferencia y señaló que aún no se determina cuánto deberá asumir Aruntani. Aunque no se ha demostrado un favorecimiento indebido, persisten las dudas sobre la intervención del ministro y quién terminará pagando los trabajos ambientales.


