
La Universidad Católica de Trujillo (UCT), ubicada en el distrito de Moche, enfrenta una fuerte denuncia por la presunta realización de 54 despidos arbitrarios de trabajadores de diversas áreas, lo que ha generado malestar y protestas entre los afectados. Los extrabajadores señalan que las desvinculaciones carecieron de causa legal justificada y que fueron realizadas sin las debidas garantías laborales, lo que vulneraría sus derechos laborales básicos.
Durante una manifestación realizada en los exteriores del campus, los trabajadores insistieron en que buscarán vías legales para revertir los despidos o recibir una compensación adecuada, y exigieron que las autoridades universitarias permitan inspecciones de supervisión laboral dentro de la casa de estudios, lo cual hasta el cierre de la protesta no había sido aceptado por la institución.
Frente al creciente conflicto, el congresista Toribio Montalvo, de la bancada de Perú Libre, anunció la instalación de una mesa de diálogo para atender las demandas de los trabajadores y buscar posibles soluciones negociadas entre la UCT y las partes afectadas. Esta iniciativa legislativa surge en medio de críticas a la gestión interna de la universidad y a la falta de transparencia en los procesos de despido.
Los denunciantes advierten que, de no obtener respuestas satisfactorias, acudirán a instancias judiciales y administrativas para hacer valer sus derechos laborales, en un escenario que pone en discusión no solo la política de recursos humanos de la UCT, sino también el respeto a la legislación laboral peruana en instituciones educativas privadas.


