
El Gobierno dispuso el pase al retiro de 1.456 policías en todo el país, de los cuales 570 están relacionados con casos de corrupción. Según la Inspectoría General, solo en lo que va del año se han impuesto 4.188 sanciones a oficiales y suboficiales por distintas faltas.
El ministro del Interior, Vicente Tiburcio, señaló que la institución ya no espera denuncias, sino que busca activamente señales de corrupción para actuar de inmediato. Esta política forma parte de un proceso de control interno más estricto.
La decisión responde al incremento de casos penales y administrativos que afectan la imagen de la PNP. Con esta depuración, el Ejecutivo busca reforzar la disciplina y recuperar la confianza ciudadana en la labor policial.


