
Nada detiene la ola de violencia marcada por plomo y sangre que dejan los sicarios en sus letales encargos. En menos de seis horas estos asesinos a sueldo dejaron dos muertos: uno en Trujillo y otro en el distrito La Esperanza, en la provincia de Trujillo.
El primer atentado ocurrió alrededor de la 1:30 de la tarde, cuando Benjamín Gutiérrez Quintanilla (23) salía de un gimnasio y un delincuente le disparó en la cuadra 5 de la avenida Fátima, en Trujillo. Tras el ataque la víctima fue llevada a un establecimiento de salud, pero no lograron salvarle la vida.
El segundo asesinato ocurrió cerca de las 7 de la noche, en la cuadra 4 de la calle Los Laureles, en la Esperanza. Un grupo de amigos estaba tomando gaseosa en el supermarket D’ Juniors, cuando dos sujetos a bordo de una motocicleta roja y negra llegaron y dispararon varias veces contra Quiliche Campana Iko (26), quien fue trasladado al nosocomio más cercano, pero nada se pudo hacer para salvarle la vida. El joven deja un hijo de 8 años.
Respecto al móvil de este segundo asesinato, la madre del occiso acusó a la expareja de Quiliche Campana, mientras que otros testigos, señalaron que unos colombianos le cobraron con su vida un préstamo “gota a gota”, que debió haber pagado este lunes último.


