
Unas 200 personas invadieron el sábado último la zona arqueológica de Buena Fe, en la provincia de Nasca, Ica, poniendo en grave riesgo los geoglifos milenarios que allí se conservan. La muchedumbre ingresó con esteras, palos y cartones para delimitar terrenos afectando un área que carece de cercado y vigilancia permanente. Esta vulnerabilidad facilitó el ingreso y ocasionó daños irreparables en el patrimonio cultural.
La Dirección de Cultura de Ica trabajó con la Municipalidad Provincial de Nasca, la Policía y el Ministerio Público. En una primera verificación, representantes del Ministerio de Cultura y el fiscal provincial de turno exhortaron a los invasores a retirarse voluntariamente. Sin embargo, la ausencia de un despliegue policial efectivo, debido a la celebración del Día de la Policía, dificultó las primeras acciones.
En la tarde de este 31 de agosto, un nuevo monitoreo reveló que un grupo reducido aún permanecía en la zona, por lo que la PNP realizó una segunda intervención. Finalmente, los invasores se retiraron de manera voluntaria y el personal de gestión corroboró que el área había quedado libre.


