
Un técnico del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) denunció públicamente que el presidente José Jerí habría ingresado al penal de Ancón acompañado de una numerosa comitiva portando teléfonos celulares, pese a que este tipo de dispositivos están estrictamente prohibidos en los establecimientos penitenciarios del país. La acusación fue realizada por Julio Lurita Tarazona, trabajador del INPE, quien cuestionó la aparente vulneración de los protocolos de seguridad.
Según el testimonio del técnico, Jerí habría ingresado al recinto penitenciario con aproximadamente 50 personas, todas con celulares, sin pasar por los controles de seguridad correspondientes. “El presidente Jerí ha entrado al penal a hacer un circo con 50 personas con celulares, rompiendo todos los protocolos y sin pasar por los controles de seguridad”, declaró, evidenciando su indignación por lo ocurrido.
Lurita Tarazona recordó que ingresar teléfonos móviles a un penal en el Perú constituye un delito sancionado con pena privativa de la libertad, debido a que estos aparatos facilitan actividades ilícitas como extorsiones, coordinaciones criminales y otros delitos que se originan desde los centros de reclusión. En ese sentido, cuestionó si el mandatario desconocía la gravedad de esta prohibición legal.
Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte del INPE ni del entorno presidencial respecto a la denuncia. El hecho ha generado preocupación entre trabajadores penitenciarios y sectores políticos, que exigen una explicación clara y una investigación para determinar responsabilidades por una presunta vulneración de la seguridad penitenciaria.


