
Este jueves 6 de febrero la Alianza Nacional de Transportistas ha convocado a un paro en Lima y Callao por las extorsiones y sicariato que sufre el gremio y en protesta contra el gobierno central que no tiene una política efectiva para eliminar a las organizaciones criminales.
Sin embargo, hay otras asociaciones que no acatarán la medida de fuerza, pese a que consideran grave la situación de asesinatos que han sufrido choferes de empresas que no han pagado cupos. Por ejemplo, Héctor Vargas, presidente del directorio de la Coordinadora de las Empresas de Transporte de Lima y Callao, acusó a los que lideran el paro del 6, de ser gente que no representa al sector y ser ilegales.

«Nosotros combatimos la informalidad [y] quienes están convocando este paro son los sectores del taxi colectivo, informales e ilegales […] No son gente representativa del transporte formal y regular […] Ellos -enarbolando la plataforma que, con justa razón, la enarbolamos también nosotros- han convocado a un paro, pero, como ya se ha visto en anteriores oportunidades, hay intereses detrás de ellos», aseveró Vargas.
Por su parte, Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte, consideró que, si bien la motivación de la protesta “es digna”, su organización no acatará el paro porque esta medida tiene intereses políticos y participarán transportistas “ilegales”.